Fiestas de Chamartín

En Chamartín se celebran durante el año varias fiestas. Las más importantes son las de Octubre y las de Verano.
Las fiestas de Octubre son las Fiestas Patronales, en honor a Ntra. Sra. del Rosario que es el día 7 de Octubre, aunque siempre se celebran el primer fin de semana de ese mes.
Las fiestas de Verano son las organizadas por la A.C. Atalaya y son el primer fin de semana de Agosto o el último de Julio, intentando siempre no coincidir con fiestas de los pueblos de alrededor.

También se celebran otras fiestas, la de San Marcos (25 de Abril) y la de Santa Veracruz (3 de Mayo).  En la primera el Ayuntamiento encarga una misa y después invita a todos los vecinos a pan, aceitunas y vino. En la segunda es la Cofradía la que prepara una merienda después de la misa en la que se invita a pan y queso, ya que eran los alimentos que se ofrecían ese día a los pobres.

Además de estas fiestas populares se celebra, desde el 2006, el Festival del Lugnashad en honor a la cultura Vettona de nuestro Castro. Se celebra un mercadillo y se ambienta el pueblo con comidas, vestimentas y artesanía de aquella lejana época. También se celebran actividades para todos los públicos, como la exhibicion de cetrería o el taller de pintura.

Fiestas de Nuestra Señora del Rosario

Primer fin de semana de Octubre

Esta es la fiesta más tradicional ya que es la Patrona de la localidad. Se celebra siempre el primer domingo de Octubre, aunque también hay verbena el viernes y el sábado por la noche. Las orquestas amenizan la noche, en la que jóvenes y mayores disfrutan por igual.

Lo más tradicional de ésta fiesta las la recorrida del bollo. Los jóvenes de Chamartín despiertan a todo el pueblo, pasando desde primera hora de la mañana casa por casa, y se les invita a tomar un bollo y una copita de coñac o de vino. Últimamente también se ofrece café y sandwiches, aceitunas y todo tipo de aperitivos, que tras una noche de fiesta siempre vienen bien.
Al final todo el pueblo se une a la fiesta para terminar yendo a misa, y una procesión por todo el pueblo. Al acabar la procesión se va al bar a tomar el vermouth de rigor en este domingo tan especial para Chamartín.

Otra curiosidad de esta fiesta es que los quintos (los mozos y mozas que cumplen los 18 años ese año) pintan el tradicional Viva los Quintos en el frontón. Y aquellos mozos que se hayan ido a acostar antes de la corrida del bollo se les levanta de la cama, por las buenas o por las malas, al llegar a su casa.

Fiestas de Verano

Primer fin de semana de Agosto o último de Julio

Las fiestas de verano las organiza la Asociación Cultural La Atalaya.

Las fiestas comienzan el viernes por la noche, y duran hasta el domingo por la tarde. Se celebran en las eras, utilizando la pista de frontón como "pista de baile", se monta el escenario en el que las orquestas amenizan la noche hasta las 4 o las 5 de la madrugada, aunque algunas deciden premiar el entusiasmo de los chamartinos y de pueblos vecinos, con más de un bis y acabando al amanecer, cosa que nosotros agradecemos siempre.
La Asociación monta un bar al lado del escenario en el que los socios se van turnando para poder estar siempre disponible, y que no haya que tener siempre a las mismas personas detrás de la barra, ya que también se merecen disfrutar como todos de las fiestas, que son de lo mejor de la zona.

Festival de Lugnashad

Mediados de Agosto

En el año 2006 se inauguró en Chamartín una fiesta y mercado vetón. Una experiencia que ha superado todas las expectativas.
El 20 de agosto fue el día clave, con un montón de actividades que llenaron el pueblo de vida y dinamismo. Las visitas al centro de interpretación del pueblo superaron, según los coordinadores del mismo, las 3.000 personas, y es que, ciertamente, el movimiento se captaba en el ambiente.

Pocas veces hemos visto el pueblo tan rebosante de gente como ahora. Todo el pueblo protagonista. Aunque este evento estuvo preparado por la Asociación Atalaya y los responsables del Centro de Interpretación, mucha más gente participó, aunque no perteneciera a la Asociación.
Casi todo el pueblo fue protagonista, y quiso colaborar poniendo su granito de arena a tal evento. Resultó curioso, interesante, y divertido ver cómo unos y otros paseábamos por las calles vestidos de vetones, con el ánimo de hacer más creíble la fiesta.
También hay que agradecer a los expositores su interés por asistir a la misma; algo que implicaba un cierto riesgo, ya que era el primer año que la organizábamos y no sabíamos su resultado; por suerte, según nos indicaron, también superaron con creces, sus expectativas de ventas. En vistas del resultado, creemos que esta fiesta ya se ha consolidado desde su primer año, y os esperamos a todos los próximos años.

Eso sí: si es posible, vestidos de vettones o similares.

Vicente García (2006)